sábado, julio 19, 2014

1833

A inicios de 2010 Mario Noel Rodríguez y Jazmin Hernández nos hicieron otra propuesta indecente, luego de nuestra emocionante aventura con El Quijote, nos presentaron a  Matilde Elena López, autora de quién habíamos oído en un par de ocasiones, que recién había dejado nuestra existencia terrena y a quién el organismo de cultura, en ese entonces Concultura, deseaba homenajear durante la Semana de La Lectura, que se realizaba la última semana de abril, así fue como leí su biografía, sus ensayos, su poesía, su narrativa, su teatro, las emotivas Cartas a Groza, artículos sobre su vida y obra... me resultó emocionante conocer más de una vida literaria tan rica, tan desgarradora, tan apasionada. Así surgió el montaje de "Peregrina del Siglo", un biopic, el primero que escribí y monté en ese género, fue toda una experiencia para mí y para los chicos del TIET, con quienes recorrimos una parte interesante y relegada de nuestra historia, mostrando la vida de una mujer admirable. Mario Noel y Floritchica, hija de la autora, vieron el montaje y luego dijeron: ¿Y porqué no montan "La Balada de Anastasio Aquino"?...  y la rueda echó a andar de nuevo, nos encontramos con otra parte relegada de nuestra historia, de nuestros ancestros. Una lucha que para los libros pudo haber terminado en la aplastante derrota de un levantamiento en una población lejos de San Salvador, pero que la doctora López supo elevar al nivel de tragedia y como tragedia, mostrar la determinación del héroe, en este caso no solamente Aquino, sino el pueblo nonualco, para remontar la derrota y continuar con su existencia, aún en la sombra y el silencio. Cuando realizamos el montaje, tuvimos muchas discusiones sobre la manera de abordarlo, desde qué visión, fortaleciendo qué discurso; uno de los elementos que nos resultó más ricos para el trabajo escénico fue la investigación física sobre el coro, los resultados lograron gran éxito entre el público, incluyendo a Floritchica y a Mario por supuesto Ahora, 4 años después nuestro montaje continúa vivo y próximo a iniciar su tercera temporada didáctica en el mes de agosto, cada vez que preparamos temporada, es una nueva oportunidad para profundizar nuestra investigación sobre 1833, en nuestra propia historia y lo que reflexionamos sobre ella para nuestro presente, en el trabajo físico de los personajes y además, una oportunidad más de compartir con las nuevas generaciones la historia de nuestro país y de las personas que con sus vidas han ayudado a formarlo. Ojalá puedan acompañarnos en esta temporada didáctica en agosto.

sábado, julio 12, 2014

De medio a medio

Veo el partido Holanda - Brasil, festejando la alineación de la naranja mecánica y esperando que mañana le vaya bien a Alemania, sin embargo no voy a hablar de fútbol en esta gaticueva, sino de algo que hace determinante que se vea más el fútbol que los ataques israelíes a Gaza... los medios. ¿Porqué? Porque justo esta semana me hicieron una entrevista respecto a la cobertura de medios a los eventos teatrales en El Salvador y ese es uno de los grandes temas con los que bregar como sector independiente de teatro. Si ya de por sí es difícil que los medios lleguen a cubrir las presentaciones teatrales en el Teatro Nacional, excepto cuando es un espectáculo extranjero y van a llegar autoridades estatales o personajes de la política local o es parte del "establishment teatral local", cuando el grupo o espacio que envía la información es emergente o tiene un trabajo independiente (sin apoyo estatal, de grandes ong's o partidos políticos), el conseguir cobertura se torna algo como 10 contra 11 cuando a quien te han expulsado es al portero. Aún con todo, los grupos y artistas independientes envían constantemente información a los medios, sobre todo a la prensa escrita, en espera que a alguien le falte una nota y puedan usar tu información como relleno, que es para lo que se ocupa la nota cultural en nuestro país... digo nota cultural, no sé si atreverme a hablar de periodismo cultural o de crítica de arte. Excepciones aparte resultan Canal 10 por su definición como canal cultural, el Suplemento Cultural Tres Mil de Co Latino y La Bohemia de YSUCA, ambos conducidos por escritores, lo que dota a estos espacios de sensibilidad hacia los colegas artistas. Este panorama resulta a veces desesperante y por lo mismo, se agradece cualquier espacio de difusión que los medios tengan a bien darte, aunque eso implique que tengas que acosar al periodista o que te respondan como si te estuvieran haciendo un inmerecido favor al darte espacio... Y luego, cuando hay oportunidad de publicación, debes tener cuidado de enviar el material tal cual quieres verlo impreso, porque nadie lo revisará, harán un copy and paste y lo pondrán tal como lo has enviado y si el que lo ha hecho no se ha fijado demasiado, seguro hasta aparece la frase: "agradeceremos su apoyo en la difusión", lo sé, nos pasó en un par de ocasiones... si el medio es radio o tv, hay que rogar que el presentador no chabacanee demasiado a tu costa y te dé tiempo de hablar de tu propuesta artística, más allá del: "qué chivo eso del teatro" , si el medio es electrónico hay un poco más de suerte al ver reflejada una crónica que tal vez cuente si llegó o no público y lo que pasó en la obra, eso si no te hacen alguna entrevista en donde se habla de casi cualquier cosa excepto de tu trabajo artístico. Con mi entrevistadora llegábamos a la triste conclusión que eso era porque los periodistas no tienen ni idea de qué investigar o escribir cuando de periodismo cultural o crítica de arte se trata, y eso solo en teatro, ni hablar de literatura, música o investigación académica. Entonces me doy cuenta que hecho mucho de menos esa fabulosa generación de periodistas culturales: Morena Azucena, Ada Montalvo, Verónica Vásquez, Tomás Guevara, Francisco Ayala, Carmen Tamacas, Blanca Abarca y las notas metaleras de Orsy Campos, ellos eran lo primero que yo buscaba al abrir el periódico ¿Será que el periodismo cultural se extinguió y lo único para que se estudia periodismo hoy es para ser presentador? Ojalá que no y ojalá que los empresarios de los medios de comunicación puedan dar al menos una pequeña oportunidad para que el periodismo cultural resurja, mientras tanto, los artistas salvadoreños continuarán remontando corriente para lograr al menos un breve espacio de difundir su trabajo hacia la sociedad para la que laboran.

sábado, julio 05, 2014

Listas negras

Había estado en el desierto ¿les conté, no? Ese espacio vacío entre el trabajo que acabas de terminar y el que aún no inicias, esa tierra de nadie donde no hay una idea definida de qué vendrá después y ni siquiera hay un indicio de misterio para navegar por sus aguas hasta dar con la próxima isla, nada... únicamente una sucesión de días esperando que el ánima se reponga de la maratón para dar de nuevo un primer paso, pero el ánima, nada de nada... hibernando, noqueada por el esfuerzo que acaba de realizar, por más que te le quedes viendo, agarres los pompones y grites: "¡vamos, nena, vamos... tú puedes!"... ella no despierta y ni siquiera te dan ganas de ver las listas negras... si, Harry tiene una lista negra de cosas que quisiera escribir y Jen tiene una lista negra de cosas que quisiera poner en escena, esto es muy útil porque luego que has estado muchos días en el desierto, un buen día se pone una tormenta de aquellas y te comienzan a llover ideas por todas partes, de nada sirve poner diques porque se desbordan y corres el riesgo de perderlas, así que en cuanto pillas una que te parece muy buena, pero no puedes ocuparte de ella porque ya estás con otra que llegó previamente, no la dejas ir porque son muy resentidas y seguramente no volverán, la pones junto con las demás en la lista negra y así, un día no muy lejano, si crees que te has perdido en el desierto, vas, abres la lista negra y a la mejor puedes encontrar una o dos buenas pistas para salir del lugar. Un día en que el ánima estaba tirada perezosamente, con los ojos entornados como si jamás en la vida debiera volver a escribir una letra, Harry en la compu, abre distraídamente el archivo de su lista negra y paseando la mirada, se topa con una idea para una novela, que le llama la atención; mi alerta interior suena y vuelvo a verlo, arqueando una ceja: -¿Novela, en serio?... nunca hemos escrito algo así. Él se encoge de hombros, me mira como si fuera a hablar del clima y dice: - Siempre hay una primera vez para todo. Tiemblo. ¡Dioses! ¿sabe él dónde vamos a meternos? Tal vez si, tal vez no, pero conociéndolo, no le importan demasiado mis preocupaciones, si no lo sabe, seguramente se conseguirá un mapa y lo averiguará... Suspiro mientras Harry cierra el archivo que se llama lista_negra_harry y abre un nuevo documento al que titula X, el cursor se posiciona en el ángulo superior izquierdo de la página en blanco en la pantalla del computador...

sábado, junio 28, 2014

De Teatro

Hacer teatro en colectivo es una de las cosas más complejas con las que me he topado en esta vida. Es casi como tener una familia artística a la que has escogido y con la que puedes conocerte y compartir aventuras en un interesante camino. Desde que mi colectivo, El TIET, emprendió viaje un 5 de junio, han pasado nueve años, es casi una década y han sucedido muchas cosas, pero el teatro continúa allí, como una fogata alrededor de la cual nos juntamos a contarmos historias y alimentamos nuestra memoria.
Hemos tenido largos viajes inciados en bus y terminados a pie para llegar a un centro escolar en algún cantón de los muchos departamentos que hemos visitado en nuestro país, nos hemos sentido acogidos estando tan lejos de casa como en España y Argentina, hemos recorrido por tierra Centroamérica desde Belice hasta Costa Rica, de la mano de colectivos hermanos que realizan un valiente trabajo en sus países, nos hemos puesto nerviosos al presentarnos ante los colegas en Cuba, la hemos visto de palitos para pagar el alquiler de nuestro local en más de alguna ocasión y en más de alguna ocasión nos ha tocado distribuir a $1 por cabeza después de una presentación por taquilla que no  ha salido como se esperaba, tenemos colegas fantásticos, público entusiasta, fans que siempre nos escriben para preguntarnos por la próxima función y amigos y amigas que creen en nuestro trabajo como para aportar el dinero que ha hecho falta para pagar un transporte o ir a hacer presentación a alguna comunidad que no puede costearla, hemos tenidos discusiones tremendas e ideas que han surgido como si todos estuviéramos pensado la misma cosa, nos hemos empujado unos a otros cuando la disciplina de grupo flaquea o cuando estamos por tirar la toalla y hemos difrutado de la rica sensación de entrar a escena, ver a tu compañero y saber que nos espera una rica sesión de juego escénico e improvisación, cuando nos vamos hay chiquillos agitando las manos y diciendo: ¡Gigante, Gigante! porque quieren que el personaje los mire y les hable, hemos conocido gente maravillosa y gente dolorosamente indiferente a nuestro esfuerzo, se nos ha quebrado la voz agradeciendo por alguno de los muchos sueños cumplidos, hemos tenido que decidir entre pagar el bus o comprar algo para comer y muertos de cansancio, después de un entrenamiento matador, nos hemos reído con los ojos brillantes pensando ¡qué rico estuvo hoy!
Personalmente he podido ver a mis compañeros actores y compañeras actrices, "los tietos" como nos dicen, crecer artística y humanamente en este tiempo y tengo mucho que agradecerles por lo compartido en las tablas y en la vida. Por eso, en medio del mar del fútbol global, las noticias sobre la inseguridad y el ajetreo cotidiano, quisimos regalarnos un día para hacer lo que nos hace felices y para encontrarnos con quienes nos hacen felices y tomarnos una plaza en San Salvador, este lunes 30, para hacer una mini maratón teatral con dos de las obras que más han girado de  nuestro repertorio: El Gigante y En un lugar de La Mancha.
A todas y cada una de las personas que nos hemos encontrado en el caminar de estos años de trabajo con El TIET, inmensas gracias por acompañarnos siempre.

sábado, junio 21, 2014

Goooool

Básicamente hay una pelota y veinte tipos corriendo por el engramado... a la par de eso hay un negocio de millones de dólares, amigotes de bar que disfrutan a morir cada jugada y la comentan como si se tratara de la última estategia política global, adrenalina subiendo por cada poro tres segundos antes de saber si ese centro va a ser efectivo, los infaltables radicales que se amargarán por un mes vociferando en contra de la total corrupción del espíritu que supone seguir las eliminatorias (si, el mundo se cae a pedazos pero ¿no podemos tomarnos un respiro cada cuatro años?), lindas chicas que son fanáticas del futbol porque la camiseta resalta sus atributos y se la pasarán escribiendo post sobre las hermosas piernas de los ingleses o lo lindo que es Messi...  antes, muchos años antes de toda esta locura en las pantallas de las compus habían tres niñas sentadas frente a la pantalla del televisor de un multifamiliar en una colonia obrera de Soyapango, había también un señor que era popularmente conocido como Don Cheyo Mejía, que había sido portero del Juventud Olímpica y seleccionado nacional y al que le brillaban los ojos cada vez que hablaba de Chalatenango o de fútbol y a falta de nietos varones en casa, buenas son tres nietas para enseñarles, comentando cada jugada de los octavos del Mundial, lo que era una posición adelantada y cuál era el tipo de pelotas más difícil de atrapar para un portero: "un pelotazo de esos no es cualquier cosa" decía mientras nos enseñaba las manos, donde los pulgares hiperextendidos nos hablaban de años de ser guardametas... y por más que la abuela dijera que las niñas no andan revolcándose en la calle y mucho menos con varones, allá andaban las tres niñas sudando a los empujones con los niños, para tomar la posesión del balón y colocarlo donde tejen las arañas, como decía con su voz tan cuidada aquel señor de la radio.
No soy hincha de ningún club español, a no ser que el Rayo Vallecano se agencie alguna vez con la Champions y de vez en cuando le voy a los pumas de la Nacional por pura melancolía del alma mater, pero mentiría si dijera que no me pongo frente a la tv cada cuatro años a emocionarme, junto a miles de personas alrededor del mundo con el juego bonito, las defensas apretadas, las buenas estrategias, los centros bien logrados, el juego aéreo,  las agradables sorpresas que te dan las selecciones que no son las favoritas de siempre y a las que les voy por aquello de mi idealismo empedernido,  ese nudo que ataca la boca del estómago cada vez que hay un dos a dos como el que estoy viendo de Ghana contra Alemania y escuchás que el comentarista dice: "los últimos minutos del partido", mientras te bajás a todos los santos del cielo futbolero para que favorezcan a Ghana, cielo desde donde seguramente estará emocionado Don Cheyo, echándose el comentario de cada jugada.

sábado, junio 14, 2014

Perdida

Estaba un poco desorientada y pensé que salir a caminar sería una buena idea, sobre todo porque  el mundo entero estaba en casa, vitoreando pelotas que corren enloquecidas en trémulas pantallas hinchadas de nacionalismo y así, tendría mucha acera para mis pasos.
Todas las calles vacías, gritos sordos llegaban desde escondidos lugares y caminando, caminando, me dí cuenta que  hace algún tiempo que me había perdido y había comenzado a darle demasiada importancia a cosas que no son  una tarde dándole vuelta al montaje de un nuevo texto, imaginando texturas y luces sobre una escena, un café con un amigo que sea importante para tu corazón que puede charlar sobre los vericuetos del pensamiento humano, bailar hasta caerse del feliz cansancio que te recuerda que el cuerpo es gozosamente, gloriosamente tuyo o hundirse todo el día en la página en blanco para desterrar los demonios, crucé la calle y me dí cuenta que saber quién tiene el poder o la razón, o quien intriga mejor para salvaguardar un cheque mensual no va a impedir que en el momento de respirar por última vez desee con todas mis fuerzas ver el camino recorrido y sentir que el aprendizaje fue bueno, que la vida fue interesante y que puedo felizmente guardar mi espada con honor, esa palabra tan anacrónica en nuestro días.
Fue bueno salir de la burbuja y aprender cómo funciona el mundo real, pero hace cansancio y es tiempo de regresar a casa, a la serena profundidad en la que se construyen y persiguen los sueños, en la que toman forma las imágenes y nos susurran al oído las maneras de inventar otros mundos. Giro sobre mis talones, vuelvo sobre mis pasos buscando un café sin pantalla de televisión y con gran ventana, donde pueda sentarme ante la taza humeante y ver pasar el mundo, mientras planeo cómo hacer para regresar a casa. A lo lejos escucho el rugido de la multitud... tentador unirme al colectivo, pero ahora necesito pensar, dejaré para otro día el hundirme en la adrenalina universal de los coliseos.
Mi Diosa interior sonríe, ahora que sabe qué hacer, aunque sabe que será difícil hacerlo. Esto es lo bueno de perderse, cuando ya no sabes qué hacer sientes dentro de tí la necesidad de encontrar el camino y allí, el camino mágicamente aparece, solo hace falta reunir el valor para dar el próximo paso.

sábado, junio 07, 2014

Pensar...

Cambios que alegran, cambios que impactan y más cambios que seguramente son históricos para el paisito donde todo puede suceder  y  tratar que lo poquito de credulidad que nos queda en los cambios se mantenga viento en popa y talvez por uno de esos descuidos llegue a la paz en la dicha suprema... uno se pone a pensar, con cuidado eso sí, porque pensar y decir lo que se piensa es una de las cosas que te ponen en riesgo por acá. Uno se pone a pensar que sería muy bueno en verdad tener un Ministerio y una Ley de Cultura, aunque hay algo proveniente del centro de tu razón que te dice que un Ministerio y una Ley de Cultura no serán para nada las panaceas que aliviarán el estado de cosas para la cultura en El Salvador.
¿Qué necesitaría la cultura en nuestro país para tomar aliento y seguir con su maratón? Y uno se pone a divagar y piensa que también sería muy bueno, además del Ministerio y Ley de Cultura que los encargados en las altas esferas de la toma de decisión dejen de ver al arte, pueblos indígenas y expresiones culturales únicamente como el bonito adorno de  mítines o eventos políticos y sociales, o la ocasión perfecta para parecer refinados o políticamente correctos, de paso estaría bien que las decisiones en estas áreas se comenzaran a pensar no solo como un ajedrez de egos para obtener mayores o menores cuotas de poder o preservar puestos y prebendas o pagar cuotas de lealtad partidaria, sino también que se pensara en el papel del desarrollo de la vida cultural del país dentro del plan para lograr la nación que soñamos  (si, soñamos, no es una palabra política ni un número, es una palabra humana, los humanos sueñan) y la vida digna que sus habitantes se merecen, aunque la mayor parte del tiempo no se les de oportunidad de pensar que lo merecen. Estando en esas sería muy bueno también que los mandos medios dejáramos de ser piezas sacrificables en ese juego de ajedrez y pasáramos a ser verdaderos colaboradores en la construcción de nación. Sería bueno que los empleados de gobierno del área de cultura pudieran pensar no únicamente en términos de su salario y el marcar a la hora o en cuántas horas extras y retorno por alimentación acumularán a fin de mes, o en si se hace lo que yo quiero y como yo lo quiero y el que no se aparte me lo llevo, sería bueno caer en cuenta que también somos gestores, facilitadores, trabajadores de la cultura para todos los ciudadanos de nuestro país.
Y si le damos vuelo al pensamiento, también sería muy bueno que los gestores, artistas, trabajadores culturales e intelectuales del sector independiente pudieran pensar no únicamente en el corto plazo o en términos de ganar el próximo proyecto aunque tenga que echarle zancadilla a mi abuelita si se interpone, ofrecer cielo y tierra a quien sea (o $0.50 por alumno al profesor) o echar pestes si esta vez no me tocó a mí. Sería bueno que también  nos comprometiéramos a desarrollar  nuevas formas de producción creativas, solidarias, inclusivas, diversas, pero no únicamente como discurso sino en la práctica y ya puestos a eso que desarrollemos nuestra capacidad de asociación, gestión y administración cultural y de aprovechar las herramientas que ya el sistema ofrece para resolver nuestros obstáculos por un proceso constante, nos va a tocar averiguar y trabajar en cómo los colectivos podemos solventar nuestro seguro social, fondos de producción y movilidad, no es nada fácil, los colectivos salvadoreños que no han esperado a que les resuelva el gobierno y ya están haciendo estas cosas de forma autónoma  pueden decirlo, pero es un interesante aprendizaje que nos hace ser cada vez más autosuficientes, eficientes, creativos y aportar a la construcción de nuestro país.
Y si seguimos entusiasmándonos, también podría pensar que sería muy bueno que los centros de estudio, iglesias, comunidades, asociaciones, ong's, instituciones y demás dejaran de solicitar nuestro trabajo de forma gratuita (si, el trabajo artístico e intelectual también es trabajo) o regatear hasta el 50% del costo del trabajo de artistas, artesanos, productores, gestores culturales y trabajadores intelectuales, creo que lo he dicho hasta el cansancio: a nosotros también nos cobran nuestras facturas en la moneda de curso legal, no pretendemos enriquecernos desaforadamente y de manera ilegal de esto pero si tenemos que generar el suficiente lucro como para poder dedicarnos a ello. Podemos realizar gestión conjunta de formas solidarias y creativas donde el ganar-ganar sea bueno para ambas partes. Sería bueno que padres, maestros, encargados de proyectos estatales o de ong's, alcaldes y asociaciones dieran a los ciudadanos a su cargo la oportunidad de experimentar también algo diferente de las jovencitas en ropa corta bailando regetón, los juegos de video o los concursos de televisión. Sería bueno que todos nos arriesgáramos aunque sea de vez en cuando a experimentar soluciones en vías diferentes de las que ya estamos más que acostumbrados... Si, ya sé lo que estarán pensando, soy una idealista sin remedio, pero les cito las palabras del bueno de Johnny:

You may say that I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you will join us
And the world will be as one


y dejo de pensar en voz alta porque pueden comenzar las pedradas en 3...2...1...