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lunes, enero 07, 2013
365 para retornar. Harry
El camino estaba delante de mí, sin embargo durante mucho tiempo no supe cómo volver a entrar a la Gaticueva, no sé si era el estar roto o el hastío de comprobar la permanencia de mis pies sobre el suelo a pesar de estar roto y así pasaba por delante una y otra vez, hasta que el Día de Reyes me trajo eso que la gente llama milagro y que a la mejor solo es levantar la cara para ver el sol entre las nubes. Como sea, mi abuela decía: "la que es vuelve... y de cartera", así que acá estoy, de nuevo en la cueva del gato, me puse a juntar hoja por hoja, los retazos de 365 que se han publicado durante el 2012 en el Suplemento Tres Mil del Co Latino y los pongo acá, porque hay varios que me han dicho que no han podido leerlos y tienen curiosidad, así que acá irán apareciendo para tentar su paciencia.
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lunes, abril 30, 2012
Crónicas de 365. Una idea a la vez...
Últimamente lo estoy tomando con calma... quienes entran a un programa de AA dicen: un día a la vez, me robé la frase el día en que me senté a la compu con toda la buena intención de escribir cinco cuentos de 365 de un tirón, como lo había estado haciendo la semana anterior y estuve rebotando una hora y quince minutos frente a la página en blanco. Estar frente a la página en blanco es como encontrarte con esa persona que es parte integral de tus fantasías amorosas, pero jamás han cruzado palabra fuera de algunos balbuceos estúpidos que dices en lugar de decir "buenos días" como la gente normal; en fin, llegas, la ves y hay días en que uno se siente totalmente en forma, el tipo más estupendo del planeta y como diría Ro parafraseando a Roger Ramjet: héroe de multitudes y tio simpático a más no poder... pero hay días... hay días en que uno se sienta frente a la página en blanco y le sudan las manos mientras piensa cómo carajo va a comenzar la primera frase o hay días como ese que les cuento, en que uno se la pasa dando rebotes mentales desde una frase que uno piensa que funcionaría muy bien hasta alguna cursi bachata que se escuchó en el bus y que no tendría la menor razón de aparecer en un momento como ese, pero que por esos misterios del universo no te la puedes sacar de la cabeza.
El tema es que luego de ese bache tipo agujero negro mental, tenía un conato de cefalea octópoda... como cuando la botella de vino de la noche anterior no era tan buena como decía la etiqueta o cuando reflexionas en que se te pasó la mano con el tequila de las margaritas, así que respiré profundo y mandé todo al carajo, me metí al mundo virtual a chatear con un par de gentes y ¡oh maravilla! de repente la dichosa idea que andaba buscando se me cruzó coquetonamente entre un par de frases de conversación trivial y dije el consabido: "nos vemos, tengo que ir a escribir un rato". Al final fue un buen cuento, me gustó y pensé en que sería bueno dejar de presionar por el momento y tomármelo con calma, una idea a la vez... hasta el momento va funcionando.
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lunes, diciembre 12, 2011
Harry ha regresado
Los lunes particularmente son una mierda, esta afirmación categórica podría resultar demasiado brutal para un lunes, si no fuera por su absoluta veracidad.
Es difícil despertar a la mañana con el corazón roto, con casi dos meses sin escribir una letra, con más visitas al antro de la esquina que al cuaderno de escribir, con una repentina alergia a la oficina, con que ese condenado día difícil de despertar sea lunes y si, cuando despiertas ves a Harry sonriendo con esa sonrisa suya de "te lo dije", la cosa va pintando peor.
- Si... ya sé: te lo dije, cuando las cosas van demasiado bien, no hay sino que desconfiar...
- Yo no iba a decir nada.
- Tenés esa sonrisa de "te lo dije" que es peor.
Puse el agua para el té y di vueltas por el apartamento haciéndome la desentendida, pero él no se dio por vencido.
- Ro tenía razón.
- ¿Qué?
- Te dijo que no podías andar pitufando por ahí como si el mundo fuera una pradera con florecillas bien puestas sin Gargamels a la vista.
- En primera no me lo dijo así exactamente ni en el contexto en que lo decís y para seguirla el resto de la frase es agregado tuyo.
- Ya sabés cómo son los escritores, siempre diciendo cosas de su cosecha con frases robadas de otros.
Cogí la toalla porque estaba visto que era mejor llegar tarde a la oficina que quedarme en casa escuchándolo, pero se fue conmigo a la ducha.
- No podés andar por ahí con el corazón en las manos...
- Eso es de uno de los personajes de mi última obra y no viene al caso. Además, tengo casi dos meses de estar en el agujero, sintiéndome como el último insecto del último estercolero tercermundista, me vale madres si se oye políticamente incorrecto, sin escribir una letra, sin imaginar nada y vos ¿dónde has estado? y hoy te aparecés sólo para echarme en cara mi propia estupidez, que por otra parte, conozco demasiado bien... qué clase de amigos se tienen.
- ¿Y quién te ha ha dicho que los alter ego deban ser solidarios? para eso están los amigos imaginarios... y se echó a reír.
No me quedó más que suspirar mientras me vestía, al menos sabía que hoy habría una nueva entrada en la gaticueva y que, definitivamente, Harry ha regresado.
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