Último día de trabajo. 7:30 a.m. Bus de la ruta 9 atestado y yo en tacones... si, se verán cosas dicen las escrituras... yo en tacones haciendo contorsionismo y equilibrismo y todos los ismos habidos y por haber para lograr llegar a la puerta de salida sin que mi cartera sea hábilmente diseccionada, sin doblarme un tobillo ni que me saquen un ojo, tratando que mi trasero esquive todas las manos abusivas en el camino y sin morir aplastada en el intento y por si fuera poco, conservando el glamour y la soltería... y si ustedes piensan que eso fué extremo, falta todavía la maratón entre la parada y la entrada del teatro, piropeadas incluidas (¡Dios! ¿porqué me hiciste tan sexy?), ventas en aceras y calles y amables conductores matutinos rebosantes de espíritu navideño (si, fué ironía).
Cierres y cierres y cierres, cuentas, informes de todo lo de aquí y lo de allá... ¿se acuerdan de ese post sobre lo errado de quienes piensan que dedicarse a las artes escénicas es dar un paseo por la vida tranquila?
Y luego llegamos al momento en que una saca cuentas de lo habido en el año y de las gracias que hay que dar... imposible entrar en modo Grinch de esa manera... hay tantos cariños, movidas de cola, aplausos, presentaciones, cafés, inbox, leche con galletas, cartas, fotitos,libros, llamadas, mails, bailadas, holgazaneadas de vacaciones con tele y charlas incluidas, comidas con la gente querida... bebida con la gente querida... grititos de reencuentros, cantadas, personajes (en el papel y en el escenario), besitos en las mejillas y abrazotes quiebraespaldas, playitas, piropos con estilo, ronroneos, poses desgarbadas (yo soy especialista en eso), nuevos proyectos y falsas promesas de no meterme en más líos artísticos, tesitos, helados de chocolate, trabajo hasta morir y sin horario... y bueno, para los que aman los números también... 64,892 visitantes en el Teatro Nacional hasta noviembre, donde además se albergaron 15 estrenos de teatro y danza... Harry tuvo un libro publicado y 205 cuentos de 365 cada sábado, el Tiet llegó hasta Argentina y comprobaron que el mar puede estar frío, más de 5,000 personas aplaudieron 4 de nuestros espectáculos, conocimos nueva gente, al Tiet llegaron nuevos aprendices y 4 grupos visitantes de 4 países... los números no alcanzan ni para contar tanta cosa buena ni para dar las gracias a todos y todas ustedes que creyeron, compraron entradas y funciones, apoyaron y patrocinaron proyectos, publicaron libros y cuentos, asistieron a las presentaciones y actividades, aplaudieron, bailaron, abrazaron, cantaron, enviaron buenas vibras y palabras justas y necesarias, tuvieron paciencia y apoyo para mis lágrimas, desencantos, tristezas, desesperaciones y frustres, comprensión para mi nerditud, alegrías para mis alegrías y energías para llevarme el paso, tiempo para leerme y generosidad para compartirme lo que saben... no los enlisto porque faltaría espacio, pero ustedes saben que los quiero muchísimo y ya... me voy de vacaciones porque necesito desconectarme, así que les doy mucha alegría a su corazón, les deseo larga vida y prosperidad y los veo el otro año.
sábado, diciembre 21, 2013
sábado, diciembre 14, 2013
Sobre ideas y otros demonios
Cualquier día de la semana, 4:45 a.m. después de meditar y antes de salir a caminar con el Niche:
Harry - entonces..
Jen - ¿qué?
Harry - ¿escribimos?
Jen - ¡no! te dije que escribimos hasta el sábado, necesito terminar de organizarme la nueva puesta, todavía no veo en mi cabeza los títeres que quiero
Harry - pero si vos te sacás las puestas de la manga...
Jen - ¿y eso es halago o puteada?
Harry - ¿si te digo que es halago nos sentamos a escribir?
Jen - ¡que no! ya te dije que no vamos a escribir nada hasta que no termine de montar en mi cabeza
Harry - para que después los actores te cambien todo en las improvisaciones... yo no sé ni para qué te montás todo primero, si igual no termina siendo lo que habías pensado y además, una vez estrenado seguís cambiando cosas
Jen - la puesta es un organismo viviente
Harry - igual que yo y mirá el caso que me hacés, el respeto que te merezco
Jen - ay no... si comenzamos en modo autocompasión, no te llevo a caminar, mirá que hoy apenitas me he levantado de buen ánimo
Harry - ¿escribimos?
Jen - una cosa a la vez, primero la puesta, después la obra nueva
Harry - se me van las ideas
Jen - las anotamos en la lista negra y ya vas a ver que hasta nos va mejor, las dejamos reposar un rato y así es más fácil ordenarlas
Harry - reposar... como que estás adobando carne
Jen - vaya, si querés hacemos la comparación culinaria... adobamos un rato las ideas, en lo que yo termino con este asunto y luego sacamos todo y nos ponemos a escribir. ¿Nos vamos?
Y claro, salimos al frío y la oscuridad de antes de las cinco de la mañana en el mes de diciembre, porque al Niche le tienen sin cuidado mis discuciones intrapersonales, él lo que quiere es ejercitar las patas.
Harry - y entonces ¿escribimos?
Jen - ¡dioses! grrrr... está bien, está bien, escribimos la nueva obra, dale
Silencio que yo interpreto como alivio y luego
Harry - mmmm... o mirá, sabés qué... ¿te acordás esa idea sobre un musical?
Harry - entonces..
Jen - ¿qué?
Harry - ¿escribimos?
Jen - ¡no! te dije que escribimos hasta el sábado, necesito terminar de organizarme la nueva puesta, todavía no veo en mi cabeza los títeres que quiero
Harry - pero si vos te sacás las puestas de la manga...
Jen - ¿y eso es halago o puteada?
Harry - ¿si te digo que es halago nos sentamos a escribir?
Jen - ¡que no! ya te dije que no vamos a escribir nada hasta que no termine de montar en mi cabeza
Harry - para que después los actores te cambien todo en las improvisaciones... yo no sé ni para qué te montás todo primero, si igual no termina siendo lo que habías pensado y además, una vez estrenado seguís cambiando cosas
Jen - la puesta es un organismo viviente
Harry - igual que yo y mirá el caso que me hacés, el respeto que te merezco
Jen - ay no... si comenzamos en modo autocompasión, no te llevo a caminar, mirá que hoy apenitas me he levantado de buen ánimo
Harry - ¿escribimos?
Jen - una cosa a la vez, primero la puesta, después la obra nueva
Harry - se me van las ideas
Jen - las anotamos en la lista negra y ya vas a ver que hasta nos va mejor, las dejamos reposar un rato y así es más fácil ordenarlas
Harry - reposar... como que estás adobando carne
Jen - vaya, si querés hacemos la comparación culinaria... adobamos un rato las ideas, en lo que yo termino con este asunto y luego sacamos todo y nos ponemos a escribir. ¿Nos vamos?
Y claro, salimos al frío y la oscuridad de antes de las cinco de la mañana en el mes de diciembre, porque al Niche le tienen sin cuidado mis discuciones intrapersonales, él lo que quiere es ejercitar las patas.
Harry - y entonces ¿escribimos?
Jen - ¡dioses! grrrr... está bien, está bien, escribimos la nueva obra, dale
Silencio que yo interpreto como alivio y luego
Harry - mmmm... o mirá, sabés qué... ¿te acordás esa idea sobre un musical?
sábado, diciembre 07, 2013
El Desierto
El centro de San Salvador en época navideña: altos decibeles de cumbias por todas partes... cumbia del ausente, cumbia navideña, cumbia de fin de año, claxones de todos los tonos, coro de vendedores en canon anunciando las cachadas del furgón que autores anónimos han robado ayer... resultan todo un contraste los anuncios con nieve y abrigos polares en los escaparates con 31 grados centígrados reverberando sobre el asfalto y una marejada de gente que siempre sale de quién sabe dónde a caminar por las calles y centros comerciales, como si la vida les fuera en ello. Hasta las prostitutas del parque, que de regular están aburridas o exhaustas, parece que se animaran un poco y trataran de hacer honor a aquello de "mujer de la vida alegre" que viéndolo bien debió haberlo dicho alguien que inventaba frases irónicas.
Por más que quiera hacer aparecer mi faceta Grinch para resultar misteriosa, interesante, intelectual o todas las anteriores, siempre me distraigo con esa insidiosa emoción de cosas que ya están por terminar y cosas inesperadas que uno no sabe si sucederán o se quedarán en el amplio espacio de las posibilidades. Lo único que incomoda profundamente de todo esto es la gente, la gente aglomerada siempre me ha producido náusea, no puedo evitarlo excepto en los conciertos (sobre todo si son de Metal) y pasar por la zona peatonal en el San Salvador dicembrino es una exposición directa a decenas de manos que te halan del brazo para convencerte de comprar cosas que no necesitas con dinero que no tienes, así que camino por las aceras en zig zag, evitando a toda costa el secuestro de mi brazo y a la gente que camina y me río de mi misma pensando que verme caminar debe resultar entretenido.
En esas circunstancias me bajé del repleto autobús rebosante de gente y de cumbia ayer a la noche, me baje en la primera parada que hizo después de venir jugando a las carreritas con otro autobús, con lo que hasta que estuve en la acera me dí cuenta que estaba a la entrada del centro comercial y mientras atravesaba el parqueo, camino a la próxim parada de autobús, después de semanas de desierto imaginativo y silencio, Harry dijo:
- Aunque bien podrían existir otros objetos, lo que indispensablemente habrá es...
- ¡Momento! - dije yo - que no tengo la libreta a la mano
- ¡Pero ya! la imagen es buenísima, si se me va es culpa tuya
- Para vos todas las imágenes son buenísimas ¿dónde está la modestia?
- La modestia es un hipócrita estorbo para la genialidad...
Suspiro y me meto casi corriendo al primer café que encuentro, mientras busco papel y lápiz; lápiz, no lapicero, el primer borrador siempre es en papel y lápiz o nada saldrá... manías, manías, manías... El mesero me mira como si yo fuera extraterrestre mientras apunto esa primer imagen "tan genial" que seguramente va a cambiar dos o tres veces en el transcurso de los próximos meses según se vaya convirtiendo en "horrorosa", "medianamente aceptable" o "dejémoslo así a ver si funciona"... hasta que termino consigo levantar la cabeza y el mesero sonríe mientras pregunta si ya estoy lista para ordenar, pido y Harry empieza:
- Por eso no me gusta ir a cafés nuevos, donde quien atiende no sabe que invariablemente voy a pedirle el mismo tipo de café, en el mismo tamaño y sin azúcar...
- Dijiste que ya, y no ibas a esperar hasta llegar a nuestro café...
Por la ventana vemos a la gente que pasa con su espíritu navideño en la cartera y cara de preocupación. Escribimos. Luego del desierto y el silencio, escribimos y la comezón existencial empieza poco a poco a desaparecer.
Por más que quiera hacer aparecer mi faceta Grinch para resultar misteriosa, interesante, intelectual o todas las anteriores, siempre me distraigo con esa insidiosa emoción de cosas que ya están por terminar y cosas inesperadas que uno no sabe si sucederán o se quedarán en el amplio espacio de las posibilidades. Lo único que incomoda profundamente de todo esto es la gente, la gente aglomerada siempre me ha producido náusea, no puedo evitarlo excepto en los conciertos (sobre todo si son de Metal) y pasar por la zona peatonal en el San Salvador dicembrino es una exposición directa a decenas de manos que te halan del brazo para convencerte de comprar cosas que no necesitas con dinero que no tienes, así que camino por las aceras en zig zag, evitando a toda costa el secuestro de mi brazo y a la gente que camina y me río de mi misma pensando que verme caminar debe resultar entretenido.
En esas circunstancias me bajé del repleto autobús rebosante de gente y de cumbia ayer a la noche, me baje en la primera parada que hizo después de venir jugando a las carreritas con otro autobús, con lo que hasta que estuve en la acera me dí cuenta que estaba a la entrada del centro comercial y mientras atravesaba el parqueo, camino a la próxim parada de autobús, después de semanas de desierto imaginativo y silencio, Harry dijo:
- Aunque bien podrían existir otros objetos, lo que indispensablemente habrá es...
- ¡Momento! - dije yo - que no tengo la libreta a la mano
- ¡Pero ya! la imagen es buenísima, si se me va es culpa tuya
- Para vos todas las imágenes son buenísimas ¿dónde está la modestia?
- La modestia es un hipócrita estorbo para la genialidad...
Suspiro y me meto casi corriendo al primer café que encuentro, mientras busco papel y lápiz; lápiz, no lapicero, el primer borrador siempre es en papel y lápiz o nada saldrá... manías, manías, manías... El mesero me mira como si yo fuera extraterrestre mientras apunto esa primer imagen "tan genial" que seguramente va a cambiar dos o tres veces en el transcurso de los próximos meses según se vaya convirtiendo en "horrorosa", "medianamente aceptable" o "dejémoslo así a ver si funciona"... hasta que termino consigo levantar la cabeza y el mesero sonríe mientras pregunta si ya estoy lista para ordenar, pido y Harry empieza:
- Por eso no me gusta ir a cafés nuevos, donde quien atiende no sabe que invariablemente voy a pedirle el mismo tipo de café, en el mismo tamaño y sin azúcar...
- Dijiste que ya, y no ibas a esperar hasta llegar a nuestro café...
Por la ventana vemos a la gente que pasa con su espíritu navideño en la cartera y cara de preocupación. Escribimos. Luego del desierto y el silencio, escribimos y la comezón existencial empieza poco a poco a desaparecer.
sábado, noviembre 30, 2013
Unas de cal...
Me lo han dicho dos o tres personas, señalándolo como uno de mis innumerables defectos de fábrica: "vos creés mucho en la gente", cuando lo escucho muevo la cabeza levemente y sonrío con incredulidad, pensando en que el mundo es un buen lugar y la gente es buena gente, hasta que sucede uno de esos golpes de realidad que te dan de frente y con fuerza en la nariz, rompiéndote de nuevo la fragilidad del corazón que se levanta cantando por las mañanas, creyendo en mundos mejores y que no sirve mucho para vivir en el mundo de los "vivos", cuando eso sucede parpadeo con incredulidad como si fuera la primera vez que me pasa y no pudiera entender que los seres humanos son seres humanos y en su naturaleza de lobos acorralados en el invierno, darán las dentelladas necesarias para sobrevivir, incluso mordiendo la mano que les acaricia.Unas de cal, otras de arena... esto también me lo han dicho dos o tres personas como si fuera algo elogiable y no la elemental necesidad de despertar cada mañana porque hay que tomar la respectiva taza de café: "sos una sobreviviente", pero a veces uno se cansa de sobrevivir y quisiera enviar al carajo, con vendaje de silbido de "la vieja" incluído a quien se lo ha ganado a pulso, para luego alejarse cantando bajito y con las manos en el bolsillo alguna canción de Fito que se viene a la memoria, retirándose de la realidad y dejar que el mundo se parta la madre en sus mezquindades como guste, en lugar de andar por ahí realizando quijotadas.
Si, ando una murria... pero seguramente me inventaré algún cuento, un montaje, una entrada de blog, una fotografía, un poema, una obra de teatro, un proyecto, un performance, una danza, otro sueño y entonces por muy poco que entienda qué carajos continúo haciendo por estos lados, seguramente todo estará de nuevo en su lugar, lo suficientemente bien para ir por la siguiente taza de café de la siguiente mañana, qué le vamos a hacer, ese es otro de mis innumerables defectos de fábrica.
domingo, noviembre 24, 2013
Tejiendo
La vida te pone en las manos hilos que a veces no sabes dónde van a parar. Gente que va y viene y a veces permanece en la distancia hasta que la vuelves a encontrar, con nuevos días y nuevas historias.Casi siempre busco trabajar con gente a la que ya conozco porque con anterioridad la corriente del teatro nos ha juntado causalmente en tierras propias o extrañas, haciendo lo que nos apasiona hacer; para mí hacer arte es ir tejiendo vida y qué mejor que hacerlo con los hilos que más me gusten para tener al final una hermosa bufanda multicolor que vuele al viento.
Este fin de semana hemos realizado nuestro III Encuentro de Cuentacuentos, que surgió como surgen casi todas las buenas ideas que hemos desarrollado: a partir de una conversación, de una chispa, de un deseo y luego la idea va creciendo hasta inundarlo todo y desparramarse en la realidad, creando cosas nuevas.
Retomar el hilo de la palabra con Pablo, Zoa y Gonzalo ha sido además del placer del reencuentro, el de compartir experiencias e historias de nuestros haceres en diferentes lugares y las estrategias utilizadas para lidiar con la realidad, ver a los chicos del TIET involucrarse con la palabra y compartir el homenaje a uno de nuestros narradores favoritos, el bueno de Salarrué y claro, reencontrarse con el público, como se reencuentra la comunidad desde tiempos ancestrales, luego de una dura jornada, a la luz del fuego para contar historias, reír, suspirar y hacer que el alma se eleve de nuevo a las estrellas.
Cuando uno hace estas cosas termina claro está, super cansado pero además con el corazón lleno de gratitud porque el universo conspira para seguir tejiendo la gran manta del arte que cobija nuestros sueños.
sábado, noviembre 16, 2013
Los de Octubre
He terminado de corregir los 365... releer de nuevo todos los cuentos me ha puesto en perspectiva un poco más de un año de trabajo, donde cada uno de ellos fué el temor de la página en blanco, el vértigo de la nueva idea, una puerta hacia otros mundos y muchas veces, un salvavidas ante la marejada violenta de la realidad.
Termino de ponerme al día con los cuentos que han sido ya publicados en el Suplemento Tres Mil de Co Latino, gracias a su coordinador Mauricio Vallejo por la confianza en el trabajo. Para quienes quieran leerlos, saben que pueden buscarlos todos los sábados en el Suplemento Tres Mil: http://www.diariocolatino.com/es/20131031/tresmil/
Termino de ponerme al día con los cuentos que han sido ya publicados en el Suplemento Tres Mil de Co Latino, gracias a su coordinador Mauricio Vallejo por la confianza en el trabajo. Para quienes quieran leerlos, saben que pueden buscarlos todos los sábados en el Suplemento Tres Mil: http://www.diariocolatino.com/es/20131031/tresmil/
sábado, noviembre 09, 2013
Poniéndose al día
Desde hace un par de meses, por una razón u otra se ha venido retrasando la entrega de los 365 que ya se han publicado en el Suplemento Tres Mil cada sábado, pero ahora comienzo a ponerme al día con esta entrega.
Los 365 están ya terminados, puse el punto final en el último cuento hace un par de semanas y un escalofrío mental me ha dejado mareada, así que he comenzado a corregir, dentro de poco, espero, todo estará terminado y habrá que buscar el modo de volcarlo en un libro y ponerlo en las manos del otro, eso me produce vértigo, así que mientras tanto, acá están los que se van publicando.
Los 365 están ya terminados, puse el punto final en el último cuento hace un par de semanas y un escalofrío mental me ha dejado mareada, así que he comenzado a corregir, dentro de poco, espero, todo estará terminado y habrá que buscar el modo de volcarlo en un libro y ponerlo en las manos del otro, eso me produce vértigo, así que mientras tanto, acá están los que se van publicando.
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